cuento el regalo del rey

En ese momento llegó Adolfo.
Dejadme acompañaros en vuestro trabajo, esta misma noche.Una vez estaba hablando apartadamente el Conde Lucanor con Patronio, su consejero, y le dijo: -Patronio, un hombre ilustre, poderoso y rico, quiniela premios jornada 2 no hace mucho me dijo de modo confidencial que, como ha tenido algunos problemas en sus tierras, le gustaría abandonarlas para no regresar.Señor -dijo Patronio-, había un rey que tenía un ministro en quien confiaba mucho.Imaginaos la escena: Ratón Pérez con las manos en la masa, quiero decir con las manos en el diente, y el rey mirándolo a menos de un palmo de su cara.Pero sólo soy un ratón que se preocupa por los dientes de los niños contestó Pérez.El rey Salomón, al ver que Ana se había quedado muda, y que Martha con gran sufrimiento prefería perder el pequeño antes que lo matasen, dijo: -Tu amor de madre, que prefiere perder un hijo ya antes de verlo morir, me ha persuadido.Unos que poco a poco, otro que de un tirón.No abuses de las chuches, porque favorecen la aparición de caries y, siempre que las tomes, lávate después los dientes.6 Llegaron a la última planta y entraron por un hueco bastante amplio en la pared a una buhardilla destartalada y humilde.Aquellos años cincuenta/sesenta fueron duros y, como ahora también ocurre, tiempos difíciles, aunque con algunas notables diferencias porque el actual es un mundo distinto, y hemos dejado de lado, sin entenderlo, el pasado inmediato, ignorando que si no se avanza recordando se tropieza, y que.Y en un momento, Pérez se detuvo.Y así nos ha ido.»El rey, al ver con aquellos harapos a su ministro, le preguntó por qué iba vestido así.Mandó el Rey a cada uno a su casa, porque se quería acostar.Al poco apareció Pérez, se puso manos a la obra para sacar el diente de debajo de la almohada y entonces el Rey notó algo y se despertó.Había más cosas en la habitación, por ejemplo una bolsa de tela con un mendrugo de pan.»Cuando el privado se partió del rey, se dirigió a su casa y le contó al sabio cautivo cuanto el monarca le había dicho, entre gato nakama regalo cuenta con pañuelos manifestaciones de alegría y contento por su buena suerte ya que el rey le iba a entregar todo el reino.



Y al instante estallaron en risas, abrazos y bailes.